Filipinas asolado por el tifón Haiyan o Yolanda

Las ayudas de socorro, hoy lunes 11 de noviembre todavía no han podido llegar a las ciudades y los pueblos del centro de filipinas devastados e inundados tras el paso del supertifón Haiyan también conocido por Yolanda, que podría haber causado más de 10 000 muertos.
 
Buque varado en tierra en Tacloban (Filipinas)
Numerosos soldados del ejercito filipino han sido desplegados para prevenir los numerosos pillajes en Tacloban, ciudad de 220 000 habitantes que sufrió los daños más importantes. Tres días después del paso del devastador tifón, a los supervivientes no les queda agua, alimentos, ni medicinas, y los desplazamientos de los voluntarios para acceder a las zonas devastadas son más difíciles al estar destruidos los caminos, los aeropuertos y los puentes.

El periodista de Al-Jazira, Wayne Hay, fue uno de los primeros en llegar al epicentro de la catástrofe. Ha contado que " la gente busque incansablemente a sus familiares desaparecidos y que los alimentos y el agua son difíciles  de conseguir". El de la BBC habla de “un número muy importante de muertos por todas partes, y mucha destrucción".

La ciudad está en manos de los saqueadores, que desvalijaron las tiendas de alimentación, así como numerosas tiendas de electrodomésticos y atacaron a una caravana de la Cruz Roja en busca de alimentos.

Un periodista de Reuters recogió el domingo el testimonio de algunos habitantes de la población. “La gente marcha como zombies en busca de comida", explica Jenny Chu, un estudiante de medicina, " es como en una película ".

El portavoz de protección civil, Reynaldo Balido, señaló a la cadena de televisión ABS-CBN que la restauración del orden en Tacloban era  “una de las prioridades" de las autoridades. 469 policías han sido desplazados al lugar y el portavoz del ejército, Ramón Zagala, confirmó el envío de 100 soldados con la misión de conservar el orden en Tacloban.

En una de sus mayores crisis desde su llegada al poder hace tres años, el presidente filipino Benigno Aquino expresó "la gran inquietud " de su gobierno frente a estos pillajes ya que sólo 20 de los 390 miembros de la policía de la ciudad estan de servicio. Los policías locales forman parte de víctimas, algunos de ellos tienen también familiares afectadas por la catástrofe, y no se sabe cuántos policías han muerto.


Por su parte, los humanitarios esperan una mejor cooperación y coordinación que en el tsunami en 2004. Varias ONG’S, como la Cruz Roja británica, lamentaron entonces la competencia entre agencias y ONG, el envío de equipos o de productos inútiles y la dificultad en administrar las dotaciones financieras.